Parece y se dice fácil, pero en la práctica no lo es...
Cuando tienes ante ti varias opciones, dentro de las cuales te haces miles de preguntas y escuchas al mismo tiempo miles de comentarios, consejos, críticas, alientos... y te das cuenta que mientras más escuchas y más lo piensas, es cuando menos posibilidades tienes de decidir sin sentir que no es tuya la decisión... qué hacer en esos casos??? ![]()
Todo "cambio" implica y lleva consigo un "miedo" del que no es tan fácil escapar y que no se puede eludir, más sin embargo, piensas en todo lo que implica tomar una decisión que te pueda traer muchos beneficios en muchos ámbitos de tu vida, y en ese momento te animas. Después te das cuenta que a ese asunto al que tantas vueltas le has dado en tu cabeza y en tu corazón, te deja en ciertos momentos con más incógnitas que soluciones y viene otra vez el rollo.
Lo mejor de todo, es que no te atreves a dar el paso porque tienes que pensar mucho antes de actuar, no sea que después de haber decidido quieras retroceder y sientas que es demasiado tarde... ¿Qué hacer?
Será definitivamente, que decides ARRIESGARTE.... tomando en cuenta ese dicho: "El que no arriesga, ni gana ni pierde" y teniendo presente esa Palabra de Dios que dice: "lo demás vendrá por añadidura".
No será nada mal, si dejas que tu corazón y tu mente descansen un poco y dejen de angustiarse, confiando en esa paz que pronto llegará para que veas con claridad, qué será lo mejor...
Qué más decir???
Me gustaría ahora escuchar...
